¿Cuándo recurrir a la Ventilación Mecánica?


La ventilación mecánica (VM) se conoce como el procedimiento de respiración artificial empleado mediante un aparato para coadyuvar con la función respiratoria de un paciente, que no puede realizarse por sí misma. El fin es mejorar la oxigenación, influir en la mecánica pulmonar. El ventilador genera una presión positiva en la vía aérea que suple la fase activa del ciclo respiratorio. Forzando la entrada de aire en los alvéolos y en la vía aérea central. El paciente disminuye el trabajo respiratorio mediante el intercambio gaseoso.


Las manifestaciones de un paciente en insuficiencia respiratoria aguda reflejan el nivel de dependencia, los cuidados que necesita y el soporte ventilatorio mecánico que precisa. Los objetivos de la ventilación mecánica (VM) son corregir la hipoventilación, mejorar la oxigenación y el transporte de oxígeno, y disminuir el trabajo respiratorio.


Los procesos patológicos que pueden producir fallo respiratorio o ventilatorio ponen de manifiesto signos y síntomas relacionados con la hipoxemia. Signos como la taquipnea, el aumento del trabajo respiratorio, la utilización de músculos accesorios, taquicardia, coloración de la piel y síntomas como la disnea son útiles para el reconocimiento de un episodio agudo.


Frecuentemente, si el cuadro agudo evoluciona, se acompañan de cambios en la conducta, objetivandose agitación psicomotriz, agresividad, datos que orientan hacia un estado creciente de hipoxemia. En el paciente crónico los cambios en la conducta que pueden observarse son debidos a la hipercapnia, apareciendo somnolencia, bajo nivel de autoestima y rechazo a la participación activa de su autocuidado.


En ocasiones las terapias medicamentosas (broncodilatadores, corticoides, antibióticos, etc.), las no medicamentosas (oxigenoterapia, fisioterapia y mantener la vía aérea superior permeable y bien hidratada), y el soporte integral, pueden llegar a estabilizar la función respiratoria e iniciar una mejoría a corto plazo.


Otras veces, el deterioro de la función respiratoria, con alteración en la gasometría, incremento del trabajo respiratorio, también de la frecuencia, la disnea y los ruidos agregados en la auscultación de los campos pulmonares y vías respiratorias superiores, presencia de aleteo nasal, dificultad en la expresión verbal por compromiso respiratorio, y la progresiva alteración del estado de conciencia, lleva a requerirse la aplicación de la ventilación mecánica (VM), para cumplir el objetivo interdisciplinario de promover una ventilación cómoda y eficaz, mantener las vías aéreas permeables, suministrar un adecuado flujo y restablecer el intercambio efectivo de gases.


Los objetivos de la VM son corregir la hipoventilación, mejorar la oxigenación, y el transporte de oxígeno, disminuir el trabajo respiratorio procurando descanso y reacondicionamiento muscular, además del confort del paciente, es decir, de minimizar la disincronía. La magnitud de las manifestaciones refleja el nivel de dependencia de la persona, los cuidados que necesita y permiten ajustar el soporte ventilatorio mecánico a sus necesidades.


Dr. Juan Alfonso Fung

Médico Anestesiólogo e Intensivista

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